Pulgón

Entre las plagas más comunes, tanto de ejemplares de jardín como de interior, se encuentra la de los pulgónes. Si el número de ejemplares atacantes es bajo, los daños no suelen ser graves, pero conviene poner remedio pronto, pues son animales muy prolíferos y en poco tiempo lo que era una pequeña invasión puede convertirse en una auténtica plaga.

Cómo identificar pulgones en las plantas

¿Qué aspecto tiene el animal?

Bajo el nombre de pulgón se conocen toda una serie de insectos de la familia de los áfidos. caracterizados por su pequeño tamaño (1.5-2.5 milímetros), estar provistos de antenas, y un par de pequeños sifones en su parte posterior a través de los que segregan un jugo azucarado que hace que las hormigas acudan a ellos para chupar este líquido.

¿Cómo se comportan?

Durante el buen tiempo forman colonias que se sitúan en torno a tas yemas terminales o bajo las hojas de la gran mayoría de las especies vegetales; algunas especies de pulgones, como Macrtisiphum rostw, sólo atacan a una determinada especie, pero otras son polífagas y pueden alimentarse de varias especies indistintamente. Para hacerlo clavan un pequeño aguijón hasta
alcanzar un canal conductor y chupan la savia de la cual se alimentan. Su ciclo reproductor es muy complicado. Durante el huen tiempo se suceden generaciones de hembras fértiles, ovíparas o vivíparas, que originan nuevas hembras, las cuales en breve tiempo alcanzan el estado adulto. En otoño aparecen formas sexuadas, es decir, machos y hembras, que tras el apareamiento producen huevos invernantes que en la primavera siguiente darán una nueva generación de hembras partenogenéticas, esto es, que se reproducen sin la intervención de machos.

¿Qué daños producen?

Aparte de afear a los ejemplares con su sola presencia, tos pulgones las debilitan, pues les restan parte de su alimento. Los agujeros producidos tras la alimentación son también una ventana abierta a todo tipo de infecciones víricas y bacterianas.

¿Cómo se combaten?

Los áfidos son perseguidos por diversos insectos carnívoros, entre los cuales los más comunes son los vulgarmente denominados «mariquitas de San Antonio» que los devoran tanto en estado de larva como adultos.

El primer paso es pues proteger al máximo a estos aliados naturales y si es posible introducir diversos ejemplares en nuestro jardín o terraza, pues así el peligro de plaga será menor.

Otro punto esencial es mantener a raya a las hormigas, pues estos insectos viven asociados a los pulgones como si de un rebaño se tratase, llegando incluso a trasladarlos desde las hojas marchitas a las frescas para que sigan alimentándose, la mejor forma de prevenir los pulgones es, sin embargo, los tratamientos preventivos quincenales a partir de la primavera con un buen insecticida que contenga Lindano. Malathion. Retonona. polvos de Piretrína o mejor aún con insecticidas sistémicos, es decir, con aquellos que entran a formar parte de la savia de la planta y envenenan al animal cuando la consume; los más recomendables son los realizados a base de Sayfos.