Los arbustos en la jardinería

Aparte de dar volumen e interés al jardín, los arbustos tienen otros muchos usos prácticos, desde evitar miradas indiscretas u ocultar zonas de servicio, a afianzar taludes o abrigar del viento. Para cada jardín o terraza hay un arbusto apropiado. Pero antes de plantar un nuevo ejemplar, conviene estudiar detenidamente las características de su emplazamiento.

¿Qué es un arbusto?
Por arbustos se entienden aquellos vegetales leñosos que no poseen un solo tronco principal como los árboles, sino un conjunto de varios tallos leñosos que normalmente se ramifican desde su base, y que no suelen superar ios 2 metros de altura. El calificativo de «mata» se aplica a aquellos arbustos cuyo porte no supera el metro de longitud.
¿Qué funciones cumplen en el jardín?
El papel ornamental de los arbustos en el jardín es servir de intermediarios visuales entre e! marco formado por los grandes árboles y el tapiz verde y florido de vivaces y herbáceas. Sirven asimismo para dar relieve y romper la monotonía de las zonas excesivamente planas, para ocultar zonas de servicio o crear barreras contra miradas indiscretas. Son también un aliado insustituible a la hora de afianzar taludes o lugares de fuerte pendiente.
¿Cómo se colocan?
En zonas extensas se formarán macizos arbustivos de varios ejemplares de la misma especie o variedad, con lo cual la armonía de color es más intensa. En espacios pequeños irán mejor de forma aislada o en grupos muy reducidos, tratando siempre de que el número de ejemplares sea impar: uno, tres o cinco, v procurando que no sean de la misma altura.
¿En dónde instalarlos?
El lugar donde vayan a situarse los arbustos no debe improvisarse. Por el contrario, es algo que tiene que ser meditado teniendo en cuenta que. con el tiempo, cada ejemplar ocupará más espacio que cuando se plantó. Como norma hay que huir del «apelmazamiento» de arbustos de diversas clases, pues aparte de su falta de armonía, se establecen excesivas competencias entre las raíces, con la consiguiente disminución en el tamaño y calidad de los ejemplares. Una norma práctica consiste en plantar los arbustos con una separación igual a 2/3 de la altura que alcanzarán en estado adulto.
¿Qué época es la más apropiada
para la plantación?
Al igual que en los árboles, el momento más adecuado para la plantación depende de que «el ejemplar sea caducifolio o lerennifolio, así como de que se lava adquirido con raíz desnuda, en cepellón o en contenedor. Como norma general, los arbu. ios de hoja caduca se plantan durante los meses fríos, es decir, mientras el ejemplar no tenga hojas, pues de esta forma las raíces tienen más tiempo para afianzarse. Los arbustos de hoja persistente se plantarán con preferencia durante la época templada que sigue a la cálida, antes de que Hegen los fríos. Las plantas en contenedor se pueden plantar prácticamente en cualquier época.

Adaptar los arbustos en espacios verdes

Diseño de un espacio verde con arbustos

Los espacios pequeños entrañan gran dificultad a la hora de conseguir efectos decorativos y armoniosos, sobre todo si se trata de recintos urbanos. En estos ambientes, donde un exceso de anuales v vivaces resultaría
chocante, los arbustos cobran especial interés, pues siempre hay una especie apropiada.

Lo primero a tener en cuenta.
Para crear un jardín armonioso o un rincón de la terraza agradable, lo primero que debemos tener presente a la hora de elegir un arbusto son algunas características como su forma, porte definitivo, color y textura.
• Forma: Los arbustos se pueden presentar bajo tres formas básicas: redondeados, cónicos y piramidales. Los redondeados son los ideales para terrazas y jardines angostos, mientras que las formas cónicas y piramidales son las más apropiadas para romper la monótona horizontalidad de praderas y zonas amplías.
• Color: El color puede provenir o del follaje o de las flores. A la hora de elegir un arbusto se debe tener en cuenta en qué épocas el jardín va a ser más visitado. Si se trata del lugar habitual de residencia se elegirán especies de hoja persistente que sean decorativas por su follaje. Sí por el contrario, el jardín pertenece a la residencia de vacaciones o de fin de semana se pueden introducir especies que como Forsythia o Rhododendron tienen follaje poco aparente, pero espléndida floración.
• Textura: Aunque sea más dibcil de percibir que las
anteriores, la textura del arbusto tiene también su importancia a la hora de la elección. A la vista, las plantas con hojas grandes y recortadas se destacan sobre el resto; por el contrario, aquellas que poseen hojas pequeñas dan la sensación de lejanía.
La adecuada combinación de estas características citadas contribuye a crear una agradable sensación de movimiento y variedad.
Cada arbusto su rincón.
Una vez estudiadas la forma, color y textura que más se adecúan al fin que nos proponemos, es e! momento de elegir la especie arbustiva. Así, por ejemplo, a la hora de diseñar una cerca se elegirán especies tupidas pero que aporten color como Pyracantha (espino de fuego), o fragancia, como Lonicera (madreselva). Si lo que se desea es cubrir una pared, será necesaria una especie trepadora como Actinidia, mientras que si se piensa en una pérgola, las bellas flores amarillas colgantes de Laburnum son insustituibles. Para jardineras de interior y terraza es mejor emplear ejemplares de escaso desarrollo radicular y crecimiento lento. Arbustos como Evonymus, (evónimo), Myrtus (mirto) o Buxus (boj) se prestan bien a dicha finalidad.

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