Hosta

Familia:
Liliáceas.
Especies comunes:
H. albomarginata; H. crispida;
H. elata; H. fortunei;
H. laneifolia; H. plantaginea;
H. sieboldiana; H. ventrieosa.
Nombre vuIgar:
a.
Origen:
Género compuesto por unas 40
especies de plantas vivaces
herbáceas procedentes del este
asiático, sobre todo de
China y Japón.

Descripción:
Plantas que crecen en grupos
densos, con hojas ovales o
acorazonadas, con largo peciolo y
que emergen desde la cepa de la
planta. Las flores aparecen
durante la estación cálida
agrupadas en sencillos racimos de
color blanco o azul-violáceo. En
algunas especies, estas flores
despiden una agradable
fragancia.
Cuidados básicos:
Se trata de especies muy
resistentes que se pueden cultivar
bien en exposiciones de
sein¡sombra, o incluso en lugares
algo soleados. Id clima al que
mejor se adaptan es al templado,
pudiendo desarrollarse en
plenitud en zonas donde las
temperaturas medias se
encuentren entre los 10° y 20° C.
El principal cuidado que hay que
tener con ellas es con respecto ai
agua; ésta ha de ser siempre
abundante y debe bañar
constantemente sus raíces.
Suelo y trasplante:
Se deben cultivar en suelos
saneados, con una extraordinaria
capacidad para retener el agua y.
a ser posible, ricos en humus. La
plantación en el terreno
definitivo se lleva a cabo en e!
período comprendido entre
otoño y la primavera del año
siguiente.
Abonado:
El abonado orgánico se renovará
cada año y para ello se empleará
estiércol bien descompuesto. El
abonado mineral se le debe
proporcionar durante la estación
cálida v en forma de un
fertilizante complejo y rico en
microelementos.
Situación:
El emplazamiento ideal para las
especies que estamos tratando es
en suelos muy húmedos, a ser
posible en las proximidades de
un estanque.
Plagas y enfermedades:
En general, suelen ser plantas
resistentes y de larga vida que no
sufren habitualmente el ataque
de ninguna de las plagas y
enfermedades más comunes en el
jardín.
Consejos útiles:
La multiplicación se puede
realizar por división de la mata
una vez hayan pasado los fríos o
por semillas plantadas en la
primavera. Hay que advertir que
as semillas obtenidas de los
e jemplares cultivados en el jardín
no suelen dar lugar a plantas con
el mismo desarrollo que la
especie tipo, por lo que será más
aconsejable adquirirlas en
comercios especializados o
utilizar el primer sistema
nombrado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.