Androsace

Familia: Primulaceae
Especies comunes:
A. al baña; A. alpina; A. carnea;^W^
A. cylindrica; A. sarmentosa; |
A. rotundifolia.
Nombre vulgar: I
Androsace.

Origen:
Género formado por más de 100 especies de vivaces y anuales originarias de las zonas alpinas y templadas del hemisferio norte.
Descripción:
Plantas generalmente de porte rastrero y follaje persistente que crece formando un penacho, marojos o almohadillas. Las flores aparecen en umbelas terminales y son de color blanco O sonrosado.
Cuidados básicos:
No soportan las temperaturas altas v necesitan para su perfecto desarrollo un hábitat con al menos un período frío al año. Les \ a bien una posición soleada o semisombreada y los riegos espaciados pero manteniendo el suelo ligeramente húmedo.
Suelo y trasplante:
Son poco exigentes en cuanto a sucios, pero prefieren los terrenos frescos y muy bien drenados. La plantación debe efectuarse de otoño a primavera, a partir de esquejes de tallos estoloníferos.
Abonado:
Una ve/ al año aplicar un abonado de superficie con estiércol descompuesto, acompañado de fertilizantes inorgánicos en pequeñas cantidades, así como pastillas de oligoelementos (magnesio, zinc, etc.) de disgregación lenta.
Situación:
Las androsaees son muy apropiadas para adornar muros, sobre todo las especies que como A. helvética tienen forma almohadillada. Sin embargo, algunas especies como A. sarmentosa presentan el problema de que son muy ¡maseras y dificultan el crecimiento de otras especies, por lo que habrá que vigilarlas muy de cerca.
Plagas y enfermedades:
Son plantas muy propensas al ataque de pulgones, por lo que será conveniente realizar de forma frecuente tratamientos insecticidas y vigilar la presencia de hormigas, animales que propagan a los mencionados áfidos. También los pájaros pueden causar estragos en las rosetas al rebuscar entre ellas las semillas. Para ahuyentar a éstos podemos situar cañas con cintas de colores cerca de las rocallas. Por lo demás se mantienen libres de enfermedades.
Consejos útiles:
La multiplicación por semilla es muy complicada, tanto por la dificultad que entraña recogerlas como por lo trabajoso que resulta hacerlas germinar. Por este motivo es preferible adquirir las plantas directamente en un establecimiento de confianza y a partir de éstas, obtener nuevos ejemplares mediante esquejes tomados de las rosetas durante el verano.

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