Primeros pasos para tu huerta familiar

Una pequeña parcela con buena
tierra y agua, unos cuantos
sobres de semillas, dos o tres
herramientas y unos someros
conocimientos, es cuanto se
necesita para poder disfrutar de
un huerto familiar. Gracias a él
podrá disponer, no soto de frutas
y verduras más baratas y recién
cogidas, sino también de un
agradable y relajante
entretenimiento.
¿Dónde instalarlo?
En la mayoría de las casas de fin
de semana o chalets unifamiliares
de los alrededores de las grandes
ciudades, el jardín suele llevarse
la mejor parte y orientación y
esto suele realizarse tanto por
cuestiones estéticas como
sociales, ya que a nadie le resulta
agradable recibir a sus amistades

entre coles y cebollas. A pesar de
ello no hay que renunciar al
huerto familiar, pues basta una
superficie de 80 m- (10 x 8 m)
en la parte posterior de la casa
para que una familia de cuatro
personas pueda casi
auto abastecerse de hortalizas.
¿Cómo proceder?
En primer lugar hay que realizar
un análisis del suelo para saber
de qué tipo y fertilidad es. Este
análisis puede encomendarse a
las delegaciones regionales del
Instituto de Investigaciones
Agrarias, y ya con sus resultados ,
proceder a ajustar el tipo de
suelo a nuestras necesidades. Si
el resultado de! análisis da una
tierra pobre, no hay que
desanimarse, pues basta seguir
las conclusiones del trabajo para
proceder a su enriquecimiento y
mejora. Si se piensa que esto es
muy caro basta con hacer un
pequeño cálculo de a cuánto
están los ajos o los tomates en el
mercado y a cuánto nos puede
salir en el huerto, para terminar
de convencernos. El siguiente
paso a realizar es proporcionar al
terreno un sistema de cercado
que evite el paso de animales
domésticos. En la parte posterior
es conveniente que sea un
múrete sólido de piedra o
ladrillo, pues esta zona suele
coincidir con el norte v así se
protegerá un poco el terreno del
viento frío. Los costados pueden
guarnecerse con un seto realizado
en su parte de afuera con
aligustre o arizónica y en el
interior con algunos manzanos o
perales cultivados en espaldera,
esto es. podados en sentido
longitudinal para que los frutos
maduren por igual y ocupen poco
espacio. La parte delantera del
huerto, que coincide
normalmente con la posterior de
la casa, puede dejarse libre para
que entre e! sol y la luz.
/.Qué plantar?
Dado que e! espacio de que se
dispone no es mucho, habrá que
centrarse en aquellas especies
que proporcionan mayor cantidad
de materia vegetal comestible, en
el menor espacio. Entre estos
habrá que recurrir a las especies
de menor volumen que,
afortunadamente, suelen
coincidir con las de mejor sabor
y textura. Por ejemplo, en las
patatas, que son uno de los
cultivos que más espacio
necesitan, pueden escogerse
variedades de tipo temprano,
como la Palogan, de origen
alemán, que por su tubérculo
pequeño y redondeado precisa
menos sitio de plantación. Para
reducir el espacio de cultivo es
preciso realizar la siembra en
fajas, es decir, en hileras muy
juntas en las que el espacio entre
plantas se haya reducido al
mínimo y que deje entre hileras
una separación de 30-35
centímetros para poder realizar
las labores de mantenimiento y
recolección. Así. podremos
plantar acelgas, ajos, cebollas,
coles, fresas, guisantes, lechugas,
algún melón, un cuadro de
patatas, tomates y zanahorias.
Ver fichas correspondientes.

Catálogo de fichas de cultivo

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