Estas son las plantas que provocan alergia

Los testimonios de alergias a las plantas son muy antiguos, pues ya Botal, en su <Comentarioledúo», hace mención de un enfermo que tenía aversión a las rosas y curiosamente durante muchos años se achacó a esta flor la responsabilidad de la enfermedad.

¿Qué es una alergia?

Es una enfermedad molesta, pero no fatal, cuyos síntomas más manifiestos son irritaciones de la piel y mucosas, estornudos e intenso lacrimeo. Tiene su origen en la reacción de rechazo del organismo ante la presencia de sustancias ajenas a él. Es, por tanto, una enfermedad de tipo inmunitario.

¿Quiénes sufren alergia a las plantas?

Afortunadamente sólo el 3 ó 4 % de la población la padece. Parece ser que existe una cierta predisposición genética a sufrirla.
¿Qué la produce la alergia a las plantas?
Normalmente la Torigina el polen de las flores, es decir, los granos o elementos fecundantes producidos en el interior de las anteras o partes masculinas de la flor. También hay personas que son alérgicas a determinados olores muy intensos, como los del jazmín o el de la dama de la noche, y todos lo somos a ciertas plantas como las borragináceas y ortigas cuyos tallos y hojas poseen pelos urticantes que irritan la pie) si se les toca.

¿Cuáles son las plantas que provocan alergia?

Para las personas alérgicas al polen las más peligrosas son aquellas que tienen fecundación anemógama, es decir, gracias al viento, Son plantas que para asegurar su polinización producen cantidades ingentes de polen y como éste lo
transporta el viento, es fácil inhalarlo. En este grupo se encuentran todas las gramíneas, la mayoría de los árboles y gran parte de las compuestas.
¿Qué momentos del día son los más peligrosos?
La intensidad de los síntomas está sometida al ritmo circadiano que sufre el polen. Este comienza a esparcirse cuando el sol empieza a calentar, aumenta a lo largo del día y va disminuyendo por la tarde. Por la noche puede haber una nueva recaída, pues muchas plantas abren sus flores a esas horas.
¿Existe algún remedio?
El más sencillo sería no tener cerca las plantas que puedan producir alergias, pero realmente esto es imposible pues aunque se prescinda de ellas en el jardín, el polen puede venir desde los jardines vecinos o incluso de más lejos. En Madrid, por ejemplo, el polen de olivos llega desde olivares situados a más de 40 kilómetros de distancia.
La forma más sencilla puede consistir en tomarse unas vacaciones en las épocas de floración de las plantas dañinas, trasladando la residencia en estas fechas a zonas marítimas o de gran altitud, donde la influencia del polen es menor. También puede recurrirse al tratamiento médico, pues hoy en día se preparan vacunas específicas con buenos resultados.

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