Limpieza de plantas. ¿Cómo hacerlo correctamente?

Aprende a limpiar las hojas y toda la planta de forma y cuidados correctos.

Todas las plantas, pero en especial aquellas de hojas anchas como Ficus, Monstera. Philodendron, etc., tienden a acumular gran cantidad de polvo que, aparte de afear su aspecto, a la larga disminuye la vitalidad del ejemplar. Por eso, al menos una vez a la semana, hay que proceder a la adecuada limpie/a de nuestras plantas.

¿Por qué es necesario limpiar las plantas?

Los vegetales, al igual que los animales y nosotros mismos, son seres vivos que necesitan respirar y alimentarse para vivir. Estos 2 importantes procesos los realiza precisamente a través de las hojas y de aquí la importancia de que éstas permanezcan lo más limpias posible, pues así se facilitará la fotosíntesis.

¿Cómo hay que proceder?

En las plantas de hojas pequeñas lo más sencillo es realizar una profunda y prolongada pulverización de agua que arrastrará sin duda el polvo. En las plantas de hoja más grande y aplanada, que son también en las que más se acumula el polvo, la labor es un poco más
complicada. En primer lugar hay que arrastrar la mayor cantidad cosible de suciedad con un paño limpío y seco: a continuación, y mediante un paño suave mojado en agua tibia y a ser posible descalcificada, se limpian por segunda vez las hojas y luego se dejan secar al aire libre.

¿Y si la planta tiene pelos o
espinas?

Ciertas plantas, como la violeta africana, algunas begonias o la mavoría de los cactus, tienen las hojas llenas de petosidades o espinas que dificultan e! paso del paño. En el caso concreto de la violeta africana, el agua vertida directamente sobre las hojas las daña, por lo que lo más acertado en estas ocasiones será limpiar la superficie de la planta con un pincel o cepillo muy suave, a ser posible de marta, y siempre en la misma dirección, de arriba hacia abajo.

¿Y las de la cocina?

Las plantas de la cocina tiendena acumular sobre su superficie gran cantidad de grasa. El primer consejo es que una misma planta no debe permanecer mucho en este emplazamiento, pues si rotamos las macetas la probabilidad de que se ensucien será menor. Si la planta no puede ser cambiada de sitio con frecuencia, lo mejor para
limpiarles la grasa es proceder como en una limpieza normal pero disolviendo en el agua una pequeñísima cantidad de detergente líquido. Una vez eliminada la grasa. las hojas
deben aclararse inmediatamente con gran cantidad de agua sin detergente.

¿Qué hay de los abrillantadores?

La costumbre de frotar las hojas con leche, cerveza, o lo que es peor, con aceite, debe ser
desterrada. Estos productos a la larga lo único que hacen es perjudicar a la planta, pues
dificultan su intercambio gaseoso. Los modernos abrillantadores en espray parece que no son tan nocivos, pero la verdad es que son caros \ no cumplen ninguna función que no pueda ser sustituida con agua y una
esponja suave.

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