El riego de las plantas según cada especie

Aprende a regar las plantas correctamente

Los niveles de riego adecuados según el tipo de especie.


Los riegos para cada planta depende fundentalmente del origen, hábitat y características particulares de cada una.

Las plantas cultivadas requieren niveles de riego específicos que difieren unas de otras.

Niveles de riego

Riego bajo: Regar una vez que el sustrato se haya secado por completo. Esto es muy usual en cactus, suculentas y dicotiledóneas como plantas arbustivas o arbóreas.

Riego medio: regar antes que el sustrato se seque por completo y evitar encharcamiento entre riego y riego.

Riego alto: mantener el sustrato húmedo o mojado. Según la temperatura o la exposición al sol, este tipo de riego puede demandar que se realice varias veces al día. Este tipo de riego suele ser apropiado para plantas recién germinadas, monocotiledóneas, herbáceas, pastos, y aquellas que tienen pocas reservas de agua en sus órganos; hojas o tallos.



El agua es el punto más importante que hay que vigilar a la hora de mantener sana una planta, pues el líquido elemento es el vehículo a través del cual el vegetal recibe su alimento en forma de sales minerales. Pero a veces también puede convertirse en un peligro, ya sea por su gran alcalinidad o por su incorrecta forma de administración.
¿Qué problemas plantea el riego?
En muchas regiones el agua que sale por el grifo es potable para el hombre y los animales, pero demasiado dura para los vegetales, pues su elevada concentración calcárea actúa como un veneno y, a la larga, provoca la muerte del ejemplar. Para evitar a las plantas estos daños es imprescindible conocer con exactitud el grado de dureza del agua.

Sistema de riego por aspersión en un espacio verde

La mejor forma de obtenerlo es gracias a un papel indicador o de pH que puede conseguirse en casi todas las farmacias o tiendas de productos químicos. Estos papeles, similares a un secante, llevan incorporada una escala que hace coincidir el color que toma el pape! con un número. El agua es neutra si el color coincide con e! número 7, desde esta cifra y hasta el número 14, el agua es alcalina, es decir, desfavorable para las plantas y por contra, los valores situados por debajo del 7 nos indicarán un carácter ácido, esto es. que es aceptable para el riego.

¿Cómo se desendurece el agua?

Ablandar el agua es simple, las aguas ligeramente duras pueden ser útiles para e! riego de plantas de interior si se deja reposar unas 24 horas en un recipiente ancho, pues así aparte de evaporarse el cloro, que también es nocivo para las plantas, conseguimos que las sales cálcicas se depositen en el fondo. Para aguas algo más duras puede servir el introducir dentro de la regadera durante toda una noche, una bolsita con una buena proporción de turba.

Este saquito pierde sus propiedades de absorción al cabo de dos o tres riegos, por lo que debe cambiarse con esta frecuencia. Para aguas más duras hay que recurrir a procedimientos químicos que precipitan las sales disueltas en el agua.

Este procedimiento es engorroso, puesposteriormente hay que proceder a un filtrado y a una comprobación de! resultado mediante la utilización de un papel indicador. Vemos, pues, que para un jardín de medianas proporciones todos estos procedimientos no son válidos y lo único que se puede hacer al respecto es emplear especies resistentes a la tierra caliza.
¿Hay que tener en cuenta otros factores?
Otro factor importante a parte del pH del agua es la temperatura a la que se efectúa el riego, pues éste nunca debe realizarse según sale por el grifo, ya que un cambio brusco en la temperatura del suelo podría producir daños en las raíces. Lo mejor es que el agua se deje caldear hasta que adquiera la temperatura de la habitación, esto es. unos 20° ó 24° C. Otro factor a tener en cuenta es la hora a la que hay que realizar el riego, que debe coincidir en lo posible con las primeras de la mañana o las últimas de la tarde, pues así evitaremos el que las gotas que quedan sobre las hojas tras el riego, bajo la acción de! sol de mediodía, actúen como si fuesen ¡upas de aumento y quemen a la planta. Por último, hay que recordar que las plantas con hojas peludas como la violeta africana y muchas especies de orquídeas no deben rociarse con regaderas, sino regarse mediante la inmersión en un barreño, pues las hojas se pudrirían.

El riego y los distintos tipos de agua para las plantas

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