El cultivo hidropónica

El cultivo hidroponia, hidrocultivo o cultivo -sin tierra

se viene practicando desde hace

varios decenios con resultados

muy esperanzadores.

frente al

sistema tradicional ofrece la

ventaja de que las plantas crecen

más deprisa, son menos

propensas

a las enfermedades

y

por si fuera poco además se

ensucian bastante menos.

Hidropónicos, cultivos

¿Qué es un cultivo hidropúnico?
En esencia, es un tipo especial de
cultivo en el que el sustrato
tradicional,

a base de tierra, se
ha sustituido por otro formado
por agua

o material sólido inerte,

a base de arcillas

o arena, en el
que se han disuelto los nutrientes
que la planta precisa para su
crecimiento. En los sistemas de
medio líquido las plantas se
sostienen gracias

a unos soportes

en forma de rejilla

o malla que
sirven como tutores. El sistema
se completa con un agitador
o
inyector de aire en la solución
nutritiva para evitar la asfixia de
las raíces. En el hídrocultivo de
medio sólido, por el contrario,
las plantas crecen sobre un
material inerte, generalmente
arcilla expandida, piedra pómez o grava, es decir, materiales que
aparte de poder servir de sostén ‘ a la planta, sean lo
suficientemente porosos como
para permitir la aireación
y la
difusión del líquido nutritivo.

¿Qué ventajas presenta?

Aunque los mejores resultados se
obtienen

a escala industrial, el

aficionado notará: mavor
precocidad tanto en la
germinación como en el
desarrollo, ausencia de malas
hierbas, ahorro en riegos
y

abonado, gran aprovechamiento
del espacio

v menor índice de
enfermedad. Por el contrario,
este tipo de cultivos presenta el
inconveniente de la dificultad de
calcular la dosis exacta de
elementos nutritivos.

¿Cómo sepuede establecer un cultivo hídropónico?
Lo mejor es recurrir al sistema
sobre sustrato sólido

a base de

gravilla

o perlita. Para ello se
elige una jardinera no muy
profunda

y se rellena hasta sus

dos terceras partes con el
material indicado. Luego se
sitúan con cuidado de no dañar
las raíces las plantas elegidas,
a
las que previamente se habrá
limpiado de tierra. En un
principio se deben elegir especies
fuertes

y de raíces no muy
profusas, como por ejemplo
eliefembaquías

o algún tronco de
Brasil. Por último, se recubre el
tercio restante con el mismo
material, cerciorándose de que
las plantas han quedado derechas y firmemente sujetas. Para el
riego, que debe ser muy
frecuente, habrá que recurrir
a la

siguiente fórmula:

3 gramos de

sulfato amónico,

I gramo de

sulfato potásico,

1 gramo de
superfosfato calcico, 0,5 gramos
de sulfato magnésico

y algo

menos de esta cantidad de sulfato
de hierro. Con todo ello se
preparan

4 litros de solución
nutritiva para el riego. Como el
sustrato no retiene casi nada el
líquido, es necesario instalar en
el agujero de drenaje de la
jardinera un sistema de
recuperación,

o bien recurrir
a
un sistema de riego por goteo
desde un depósito superior
mediante finos tubitos de plástico
agujereados, que rodeen
a la

planta. También pueden emplearse
botellas con líquido nutritivo.

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